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Página 2 de 3 Una vez finalizada la carretera (hoy N-625) despertó la admiración de quien la conocía y llegó a publicarse en cierto Boletín del Club Alpino de los Pirineos la siguiente descripción comparativa allá por 1905:
«El desfiladero del Sella
es mucho más escarpado que los demás desfiladeros
célebres. Pierre Lys et Saint-Georges en los Pirineos
del Ande; El Fier, en Sabayo; y la Vía Mala en los
Grisones; el Chiffa, en el Atlas; la Grieta de Kha-koneta,
en el valle de Soul, y la calle del Infierno, en Lys, sólo
pueden dar, en muy pequeño, la imagen de la entalladura
fantástica en que los ingenieros de Castilla lograron
hacer pasar una carretera».

Es de destacar que, por aquel entonces, se le llamara Desfiladero del Sella ; ya que el nombre con que la región le bautizó no deja de ser una redundancia; dado que se denominaba beyu a los desfiladeros y hoces del lugar: el Desfiladero de los Desfiladeros (el profundo entre los profundos).
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