| Asturias vivirá en junio de 2007 un «hito mundial en zoología» |
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Por vez primera, se liberarán en un parque nacional crías de esta especie recuperada, extinguida de la zona hace más de 50 años El Ministerio de Medio Ambiente debe autorizar al proceso. Ya está todo preparado para dar el gran salto. La suelta de los primeros quebrantahuesos, previsto para junio de 2007 en los Picos de Europa, será todo un «hito mundial para la zoología». Se trata de la recuperación en un parque nacional de una especie en extinción y cuya reintroducción resulta de vital importancia para el mantenimiento del ecosistema. Debido a la relevancia del acontecimiento, la Casa Real será invitada a asistir al particular acto. Durante el pasado mes de noviembre, la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, que desarrolla un plan de recuperación de la especie desde 2002, mantuvo una reunión con representantes de los gobiernos de Asturias, Cantabria, Castilla y León y Aragón y la dirección de los parques de los Picos de Europa y Ordesa en la que se decidió iniciar ya esa «fase decisiva que es la liberación de aves», explica el presidente de la fundación, Gerardo Báguena. Las cuatro autonomías se mostraron interesadas en que la primera suelta tenga lugar en su territorio. Sin embargo, según explican en la fundación, todo apunta a que será en la vertiente asturiana «por la tradición de colaboración que hay y porque a priori las condiciones medioambientales son mejores». No obstante, aclaran, «en las cuatro autonomías hay lugares óptimos». Por ello, la idea es que haya sucesivas liberaciones rotatorias. A través de un convenio de colaboración institucional promovido por la fundación, Aragón ya había aceptado la cesión de aves de los Pirineos que serían soltadas en este parque. La única condición es que las crías procedan de nidos cuya viabilidad natural sea nula. Báguena explica que «aproximadamente un 10% de los nidos tienen problemas». De ellos saldrán las aves que llegarán a los Picos. Asimismo, el colectivo trabaja junto a la Fundación para la Biodiversidad en un plan común para que las cuatro comunidades de los Picos lo adapten a su normativa y que el proyecto disponga de soporte jurídico necesario. Los primeros meses La iniciativa ha sido trasladada al Ministerio de Medio Ambiente con el objetivo de que el grupo de trabajo sobre la conservación del quebrantahuesos de España autorice la liberación de aves. De ser así, la previsión es que «estos meses, hasta febrero o marzo, se vigilen los nidos inviables de los Pirineos, se localicen las puestas y se rescaten los embriones con la ayuda del grupo de montaña de la Guardia Civil», adelanta Báguena. Una vez rescatados los huevos, la crianza se llevará a cabo con técnicas de aislamiento humano. «Desde que nace hasta que se libera, a pesar de estar manejado todo el tiempo, nunca verá a un ser humano», garantiza el presidente de la fundación. Y una vez que el ave cumpla noventa días será trasladado a los Picos para su aclimatación durante otros treinta más. El método que se usará para que las aves se acostumbren a su nuevo espacio será la adaptación de una zona de pared rocosa en la que haya una cueva. Allí se instalara una cámara de video cuya señal llegará a dos investigadores que les vigilarán y podrán monitorizar su comportamiento. Pasados treinta días, llegará el momento de dejarlas volar. Un plan a 14 años Los expertos aconsejan soltar «entre dos y tres ejemplares al año, durante un periodo de 14 años», asegura Báguena. La Fundación Quebrantahuesos ha redactado un estudio donde determina, incluso, la edad con la que deben llegar las aves, en qué circunstancias y qué predecibilidad de supervivencia y comportamiento mostrarán una vez liberadas. Las crías que serán llevadas a los Picos tendrán 120 días de vida, «pesarán unos cinco kilos y tendrán unos 2,80 metros de envergadura», explica Báguena. Pero además, llegarán en una época difícil. «Será la más crítica para ellas», adelanta. A pesar de que la suelta será en junio, a inicios de verano, a excepción de esos meses de calor, «tendrán que pasar un invierno con poca experiencia en la zona». Eso sí, «una vez que superen el primer invierno, habrá muchas más posibilidades de supervivencia», augura. También está previsto que los ejemplares tengan una gran movilidad y no se queden siempre en el parque. Para la fundación, el momento en que se podrá considerar que la reintroducción ha tenido éxito es «cuando empiecen a criar en libertad». Báguena explica que «la primera reproducción llegará en 10 o 12 años», que es cuando los ejemplares llegan a su madurez. De todas formas, insisten en la necesidad de ir haciendo sueltas cada año. Recuerdan que «se trata de la creación de una población desde una ausencia absoluta». «La recuperación de un patrimonio natural debe ser ordenada, consciente y sostenible y si no, no se puede garantizar resultado», advierte. La Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos ha logrado obtener el apoyo de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, un organismo de ámbito mundial cuya función es la de tutelar los proyectos de conservación de especies amenazadas. Asimismo, también trabajan en estrecha colaboración con el equipo de Luis Jacome, del programa de conservación del cóndor andino en Sudamérica. El Comercio Digital 24/12/06 |
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