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Cuatro horas de agradable marcha por el Camín de la Reina entre Santillán y Cangas de Onís Imprimir E-Mail
El Camín de la Reina es una vieja calzada de origen romano que recorre una buena parte de la geografía asturiana entre el puerto de Ventaniella y la rasa costera de Gijón.

Desde el puerto de Ventaniella, este itinerario pasa por tierras de Ponga siguiendo el curso del río homónimo hasta sus límites con Amieva y después entra en Cangas de Onís para seguir hacia Gijón por tierras de Parres, siguiendo la traza del sendero señalizado GR. 108 «Xixón-Covadonga». Desde León este camino fue recorrido por la reina Isabel II en una visita a Covadonga. De ahí su topónimo.

El tramo que vamos a describir está enmarcado entre el pueblo de Santillán (138 metros) en Amieva (kilómetro 144,5 de la carretera N-625), hasta la localidad de Cangas de Onís, siguiendo parcialmente las huellas del sendero PR. 149.

Comenzamos la marcha en su aparcamiento y en seguida cruzaremos el cauce del río Sella por el puente colgante en dirección al área recreativa de Trambesagües. Al paso de este puente, en seguida enlazamos con el camino real que procede de Argolibio. Yendo a la derecha y caminando en llano bajo la floresta de castaños, alcanzamos este área, que está colmatada de mesas y parrillas a la sombra de un bosque autóctono.

Desde este lugar, que está ubicado en la encrucijada de los ríos Ponga y Sella, nos vamos hasta el límite de la campera, para cruzar el río Ponga por un puente de hormigón. Justo allí conectamos con la carretera AS-261 y siguiendo su curso avanzamos por ella con suma precaución unos 200 metros ante el tráfico de vehículos, para tomar a la izquierda el sendero señalizado que afronta un pequeño remonte, para de seguido «enllanar» al paso de la Casa de La Meruya, donde se ubica el centro de interpretación del Karst y la Prehistoria.

Estamos situados por encima del puente La Mansa y por encima la margen izquierda del río Sella. Desde este lugar ya admiramos el paisaje de los Picos de Europa y las montañas que amparan este río.

Tras superar este tramo, pronto nos asomamos hacia el puente medieval de Los Grazos, que está restaurado (145 metros, 2,4 kilómetros en 1 hora y 10 minutos de marcha). Una variante de este camino lo cruza hacia la carretera N-625, pero nosotros optamos por seguir en sentido contrario por el camino tradicional, que tras otro pequeño remonte prosigue tallado en la roca. Mirando al Norte. Cruzamos por lugares como Les Barandielles y La Coviella y ya contemplamos a nuestros pies la Vega de Pervís y su núcleo urbano, que pronto alcanzamos tras un descenso por una hormigonada pista.

En Pervís (130 metros, 3,9 kilómetros en 1 hora y 45 minutos de marcha) hemos de pasar por la plaza Pastorina y soslayando el paso del puente sobre el Sella hacia la vertiente opuesta, atravesamos su trama semiurbana y la Oficina de Turismo, para tomar el camino real, que asciende ligeramente por la collada Verón, para descender hacia el lecho del arroyo Cubilla que atravesamos por su vetusto puente. Aquí nos adentramos en el concejo de Cangas de Onís y asoma su primer núcleo, el del pueblo de Corigos, que localizamos en la margen opuesta. Llegando al Cuetu La Casa variamos el rumbo a la izquierda, orientados por las torres del tendido eléctrico. Después asoma a la derecha el pueblo de Miyares y nuestra caminata, que surca un tupido bosque de ribera, nos aproxima a la desembocadura del río Dobra. Estamos ubicados sobre la margen opuesta, lo que no impide ver su torrentera de limpias aguas que se rinden al río Sella. Contemplamos también el puente Dobra y el viejo molino con dos salidas de agua (106 metros, 7 kilómetros en 2 horas y 27 minutos de marcha).

La ruta persiste pegada al río Sella, y rebasando el pueblo de Tornín llegamos a la presa de Caño, donde se recrían los salmones. Su presa surte de agua a la casa de la central eléctrica que encontramos más abajo y cuya energía surte a los pueblos del entorno. El pausado caminar nos emplaza en el cercano puente de Caño, que da comunicación a esa localidad y al pueblo de Avalle (85 metros, 9,9 kilómetros en 3 horas y 10 minutos de marcha).

Continuamos por esa carretera hasta alcanzar el crucero de Avalle, donde nos vamos a la derecha por una pista de tierra que se escora hacia el curso del río. Esta pista surca la hermosa ería y deja a la derecha la pasarela de pescadores de Tempranas sobre el río, para circular seguidamente por la vera de la capilla de Santa María. Después será la aldea de Degu que asoma por la izquierda de la ería y también El Jornu. En seguida llegamos a Sotu de Degu con la imagen de Cangas de Onís asomando en el horizonte próximo. En este lugar y ante la falta de señalización debemos de arrimarnos a la derecha para ir a la búsqueda del camino más próximo al río. Por él recorremos los últimos metros para finalizar la marcha en el puente «romano» (67 metros, 13,7 kilómetros en 4 horas de marcha). lRecorrido:

Santillán-Pervís-Caño-Avalle-Cangas de Onís.
lDuración:
4 horas.
lDistancia:
13,7 kilómetros.
lDesnivel en descenso:
150 metros acumulables.
lDificultad:
Baja.

El Comercio Digital 10/03/07
 
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