Menu Content/Inhalt
Inicio arrow Artículos arrow Justo del Castillo vuelve al Paleolítico

Encuestas

Por que son especiales las Jornadas Gastronomicas de febrero en Amieva?
 

Radio Online






Firefox
Justo del Castillo vuelve al Paleolítico Imprimir E-Mail
De Justo del Castillo Quintana se conocen amplios apuntes de su biografía, sobre todo tras la publicación, en el año 1997, de «Justo del Castillo. El Gijón vivido (entre 1865 y 1912)», una extensa obra sobre el ingeniero, inventor, concejal republicano y masón, escrita por Agustín Guzmán Sancho. Descendiente de un viejo linaje de la Montaña cántabra, Justo del Castillo, también montero de Espinosa (la guardia personal de los Reyes de España), es el primero en estudiar en Asturias la época prehistórica, con excavaciones en dos cuevas señeras: la Cuevona de Ribadesella y la de Collubil, en el concejo de Amieva.

Así lo prueba la documentación recogida por sus descendientes, y así lo defendió el pasado miércoles Manuel González Morales, catedrático de Prehistoria de la Universidad de Cantabria, en una ponencia titulada «Justo del Castillo: un montañés olvidado en los inicios de la Prehistoria cantábrica», que pronunció en el Hotel Balneario cántabro de Puente Viesgo, dentro de las XVII Conferencias sobre Prehistoria que organiza la Sociedad Prehistórica de Cantabria.

«Es un olvidado, ya que aquí, en Cantabria, se trabajó bastante sobre el comienzo de la investigación de la Prehistoria en la zona, pero nunca se habló de Justo del Castillo, que pasó muy desapercibido», comentó Manuel González Morales. Pero «con los datos que ha reunido la familia, lo que se puede saber es que en 1881 hizo en Collubil la primera excavación del Paleolítico en Asturias y la reconoció como yacimiento prehistórico, por lo que se puso en contacto con el director de la Academia de Bellas Artes de San Fernando», señaló el catedrático.

En el año 1911 excavó la cueva de Collubil el conde de la Vega del Sella, «y pasaba por ser la primera excavación que se había hecho en Asturias en una cueva del Paleolítico, pero es la misma cueva excavada años antes por Justo del Castillo», asegura el catedrático Manuel González Morales, quien manejó «unas hojas de una obra de 1896 donde se recoge que Justo del Castillo había estado en la cueva, pero no se sabía en qué fechas».

Pero descendientes del ingeniero «encontraron las pruebas, y así se publicó en el libro de Agustín Guzmán Sancho», indicó González Morales, un texto «que es una copia de una carta que Justo del Castillo envió a la Academia de Bellas Artes de San Fernando, de octubre de 1881, por lo que se sabe que ya había excavado la cueva de Collubil ese mismo año».

Que se sepa, entonces Justo del Castillo es el primer investigador de la Prehistoria asturiana, un hombre que, como recuerda Manuel González Morales, «se dedicaba a otras muchas cosas: era profesor, ingeniero industrial...». También se sabe, prosigue el catedrático de la Universidad de Cantabria, que «en 1874 había explorado una cueva en el concejo de Quirós, la de La Vieja (Peña Parada), por lo que, sin lugar a dudas, es de los primeros investigadores de la Prehistoria en el Cantábrico». Excavó la Cuevona de Ribadesella, que forma parte del conjunto de la de Tito Bustillo por los mismos años, es decir, entre 1874 y 1881, según los datos de Manuel González Morales.
La Nueva España 14/09/07
 
< Anterior   Siguiente >
Tu diario favorito