Menu Content/Inhalt
Inicio arrow Al margen arrow Por el nacimiento del Cares
Por el nacimiento del Cares Imprimir E-Mail
La 'Senda del Arcediano' o 'Camín del Almagre' es posiblemente el camino más antiguo que unió el valle de Valdeón con tierras de Riaño, así como con La Liebana y Asturias (por el Pontón).

Antes fue una famosa calzada romana, que enlazaba tierras leonesas de Riaño y asturianas de Cangas de Onís y Ribadesella. De ella saldría una ramal, por el puerto de Panderruedas, al valle de Valdeón. Esta senda fue conocida desde siempre como el 'Camino Viejo de Valdeón'.

En esos lugares leoneses (casi asturianos, etnográfica y culturalmente, así como, por su caída de aguas al Mar Cantábrico) aparte de la vieja calzada (ahora casi toda ella pista de tierra), llama la atención el bello paisaje y el frondoso bosque de especies arbóreas autóctonas, donde tienen su hábitat natural una abundante fauna silvestre, con jabalíes, corzos, venados, rebecos, ginetas, ardillas, zorros, mustélidos y multitud de aves, así como algunos osos pardos y lobos.

Travesía de tres horas

La travesía se puede hacer entre el alto de Panderruedas y Posada de Valdeón, en un suave paseo de poco más de tres horas. Y contemplando el bello paisaje de la zona, en especial del Parque Nacional de los Picos de Europa. Asimismo se pasa junto a las Fuentes de Frañana, donde nace el famoso río Cares. Lógicamente en ese lugar solo es un pequeño arroyo.

Esa vieja senda sirvió durante siglos para comunicar este valle leonés, pero ahora es poco frecuentada, a pesar de ser una continuación de la 'Senda del Arcediano'. Cerca de Panderruedas está el Mirador de Piedrashistas (que es un topónimo correspondiente a un hito en el importante camino), desde el que se divisa magníficamente, en día despejado, el macizo central de los Picos de Europa y el valle que forma el río Cares, en Valdeón.

Pasear por la zona, además, no resulta difícil gracias a la buena señalización de las rutas, algo que no suele darse con demasiada frecuencia, ya que los antiguos caminos no suelen estar ni catalogados oficialmente, ni por tanto señalizados o marcados convenientemente. Un ejemplo de esta mala señalización de los caminos asturianos está en el afamado Camino de Santiago, algo que no sucede, por ejemplo, en el Parque Nacional de los Picos de Europa.
El Comercio Digital 13/10/07(BERNARDO CANGA CARMEN PIÑÁN)
 
< Anterior   Siguiente >