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Aves cautivas servirán para fijar a los quebrantahuesos que se liberen en los Picos Imprimir E-Mail
El proyecto de reintroducción del quebrantahuesos en los Picos de Europa sigue adelante. Se ha modificado el planteamiento y se ha obtenido el beneplácito del Principado -pendiente de ratificación formal-, cuya reticencia a la suelta de aves había dejado la iniciativa en el dique seco. Ése era el único requisito que demandaba el Ministerio de Medio Ambiente para dar luz verde a la continuidad de la iniciativa de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ), que emprendió en 2002 su programa para recuperar a esta rapaz en los Picos, de donde se extinguió hacia los años cincuenta del siglo XX.

Las novedades incorporadas al proyecto radican en la aplicación de nuevas técnicas de reintroducción, verificadas en otras experiencias y avaladas por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). «Se traerán quebrantahuesos irrecuperables de diversos centros de Europa y serán alojados en jaulones ubicados en cuevas, en las paredes, como población nodriza, cautiva, para fijar a las aves que llegan.

En Pirineos hemos comprobado que los jóvenes tienden a posarse en paredes donde hay adultos», refiere Gerardo Báguena, presidente de la Fundación. Los adultos empleados como señuelos permanecerán en las jaulas entre la primavera y el otoño, mientras no haya nieve en la montaña. Las jaulas dispondrán de mecanismos para que nunca les falte alimento ni agua.

Los ejemplares cautivos estarán en las inmediaciones de las zonas de suelta, donde, a partir de 2008, se liberarán entre dos y tres aves cada año. Y aquí radica otro aspecto novedoso del proyecto. Estas aves se extraerán del Pirineo, pero de nidos que ahora no producen pollos. Báguena lo explica. «Tenemos controladas varias parejas que copulan, hacen nido y ponen huevos, pero nunca logran pollos vivos. Esto ha sido así en los últimos trece años, y ello a pesar de que se han aplicado medidas de vigilancia, se ha prohibido hacer pistas, etcétera.

Hemos seleccionado los diez peores nidos y hemos elegido repisas a menos de 500 metros de distancia de ellos para echar patas, un tipo de alimento que no interesa a los buitres y otras carroñeras y que ahí está fuera del alcance de los depredadores terrestres. Esta medida se basa en el patrón de la especie de crear despensas y lo que persigue es mejorar el estado fisiológico de las hembras y, por tanto, la calidad de los embriones, así como facilitar la defensa de la puesta, evitando que el nido sea abandonado para buscar comida».

Se trata, en fin, de que nidos ahora improductivos den pollos y de tomar esos pollos como sujetos de las sueltas, de forma que no se afecte a la productividad actual de la población pirenaica. «El proyecto de conservación del quebrantahuesos en los Picos empieza en los Pirineos, consiguiendo un plus de productividad para la población ibérica, que se transfiere de Pirineos a los Picos», añade Báguena.

Este concepto, el tratamiento de todo el territorio montañoso del norte como unidad, es importante, porque los quebrantahuesos se mueven a lo largo y ancho del mismo de manera habitual. Todos los años llegan varios ejemplares a los Picos, pero, igual que llegan, al cabo de unas semanas se van. «Es necesario un grupo fundador para constituir una población emergente. Cuando esto se dé la población crecerá con cierta rapidez», precisa Gerardo Báguena.

Con respecto al uso de veneno, uno de los factores causantes de la extinción del quebrantahuesos en Asturias, Báguena entiende que «una forma de combatirlo es con un proyecto de conservación. El uso del veneno se puede entender como una falta de control y de estímulo para dejar de usarlo. Y eso lo aporta un proyecto de conservación». Una iniciativa a la que, además, se ha revestido de una importante dimensión social porque «el éxito de un proyecto de conservación lo mide su valoración social», afirma Báguena. A esa filosofía responde la organización del Certamen regional de oveja y cabra de los Picos de Europa, cuya segunda edición se celebra hoy en Potes (Cantabria).

La Nueva España 25/11/07
 
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